Quiero compartir con ustedes una presentación que hice hace ya varios años, cuando formaba parte del cuerpo médico de especialistas del Hospital Santo Tomás, la que fuera mi casa por más de 10 años.
En primer lugar, es importante señalar que no existen datos sobre la atención a enfermos mentales en nuestro país antes del siglo XX.
En 1883 los franceses inauguraron el Hospital Ancón. Se había dado inicio a la construcción del Canal de Panamá, por parte de La Compagnie Universelle du Canal Interocéanique de Panamá, sin embargo, un terrible enemigo pondría fin a esta etapa del proyecto, la fiebre amarilla. Durante los siguientes dos años, mil doscientas personas murieron por esta enfermedad en ese hospital.
Luego del fracaso del Canal Francés, Los Estados Unidos de América compran los activos de la Compañía Francesa del Canal y se inicia así esta nueva etapa en la construcción de la obra.
Recordemos que en noviembre de 1903, previo al inicio de la construcción del canal de Panamá por Los Estados Unidos, se firman los Tratados Hay-Buneau Varilla, otorgándole al país del norte la concesión a perpetuidad del uso del Canal. Como parte del tratado, se concede a Los Estados Unidos, el derecho de ejecutar los trabajos de saneamiento ambiental en el área canalera y en las ciudades de Panamá y Colón.
Para ello, el ejército norteamericano debería tener la autoridad de establecer las medida de salubridad en la Zona del Canal. Con este fin, el Convenio Taff en junio de 1904, otorga a Los Estados Unidos la responsabilidad de “construir, mantener y gestionar un hospital o los hospitales en la zona del canal de Panamá, para personas con enfermedades mentales, leprosos y para personas de caridad”.
William Gorgas fue la primera persona en ocupar el cargo de Oficial Jefe de Salubridad en el territorio ocupado por los norteamericanos. Se construye entonces el Hospital Miraflores, localizado en Colozal. En sus instalaciones se brindaba atención a casi 125 pacientes con enfermedad mental.
En 1905, honrando lo estipulado en los tratados Hay Buneau-Varilla y el Convenio Taff, 18 pacientes panameños son hospitalizados en el Hospital Miraflores. Para 1907 las personas con trastornos psiquiátricos eran atendidas en el Hospital Ancón, en un complejo de 12 edificios. Además de edificios administrativos, salas de varones y salas de mujeres, contaban con “celdas” para pacientes violentos, equipadas con ventanas con barrotes de seguridad.
En 1928 se da fin a la atención de personas con enfermedad mental en el Hospital Ancón, por orden del presidente de Los Estados Unidos, Calvin Coolidge. A raíz de esta decisión todos los pacientes son trasladados al nuevo Hospital de Colozal, especializado en enfermedades mentales, reconociéndose así la importancia del tratamiento de estos pacientes.
Lo que comenzó como una forma de hacerle frente a la avalancha de casos de trastornos psiquiátricos que surgieron de las diversas enfermedades tropicales, y las extenuantes jornadas laborales por la construcción del canal, se convirtió en el desarrollo de nuevas modalidades de tratamiento de las enfermedades mentales en nuestro país.
Para la época de la construcción del Canal a manos de los franceses, se ha señalado, quizás exageradamente, que de los primeros 500 jóvenes ingenieros que llegaron a Panamá, provenientes de Francia y algunos otros países europeos, ninguno vivió lo suficiente para cobrar su primer sueldo. Se estimó además, que alrededor de veinte mil personas, una tercera parte de la fuerza laboral europea que vino al istmo para trabajar en el canal, murieron víctimas de las enfermedades tropicales. Desde la época de la colonia, el Istmo de Panamá tenía la ganada reputación de ser uno de los sitios más insalubres del mundo. Malaria, fiebre amarilla, tifoidea, disentería entre otras enfermedades tropicales eran endémicas en la región.
Debido al alto costo que representaba para el gobierno nacional la atención de los enfermos mentales panameños por parte de Los Estados Unidos, se sancionó en 1924, la primera ley que destinaba una partida presupuestaria para la construcción de una institución de atención psiquiátrica, lo que sería el futuro Retiro Matías Hernández.
Nace así esta prestigiosa Institución, el 26 de junio de 1933. Ante la apremiante necesidad de dar respuesta a los pacientes panameños con enfermedades mentales que debían ser trasladados con urgencia del Hospital Colozal en la zona del canal, el gobierno panameño decide improvisar y adecuar las estructuras que originalmente estaban destinadas para servir como sede a la escuela de agronomía, convirtiéndolas tan pronto como fue posible en un lugar apto para tratar enfermos mentales.
Seiscientos panameños y algunos extranjeros fueron hospitalizados por orden de las autoridades panameñas en este único centro para la atención y tratamiento de pacientes con trastornos mentales en el país. Los enfermos debían ahora ser trasladados desde cualquier punto geográfico del país hasta la Ciudad de Panamá.
Los invito ahora a realizar un recorrido a través de la historia de aquellos personajes ilustres que protagonizaron el surgimiento de la psiquiatría como ciencia médica en nuestro país.
A inicios de los años cincuenta, el Doctor Octavio Méndez Pereira, crea La Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, siendo parte del equipo el Doctor Mariano Gorriz, psiquiatra español, quién como catedrático y colaborador del Ministerio de Trabajo y previsión social, contribuyó a reducir el estigma en torno a la enfermedad mental.
En ese período, se elabora el primer Plan Nacional de Salud Mental. Este documento sigue la tónica de la época priorizando la humanización de la atención de las personas con enfermedades mentales.
Un logro del Primer Plan Nacional de Salud Mental fue el establecimiento, en 1962, de consultas externas de psiquiatría en las provincias de Colón, Coclé, Chiriquí, Herrera, Los Santos y Veraguas.
Para este momento, la salud en nuestro país iba cobrando relevancia. Un avance importante, fue la creación del Ministerio de Salud, por el Decreto No.1 de Gabinete del 15 de enero de 1969. Se le otorgan a esta institución acciones de promoción, prevención reparación y rehabilitación de la salud. El Doctor Jose Ramón Esquivel fue el primer director de esta entidad.
En este mismo año se crea El programa Nacional de salud mental, reconociendo la necesidad de atender la creciente población de pacientes con trastornos psiquiátricos.
El Capítulo de La Caja de Seguro Social
La CSS establece policlínicas en varios lugares del territorio nacional. En 1955, se inicia la prestación de la atención psiquiátrica en aquel momento con un sólo consultorio. En 1959, se transforma en la Unidad de Neuropsiquiatría, un precursor del futuro Servicio de Psiquiatría en el Hospital General del Seguro Social.
Al inaugurar el Hospital General en mayo de 1962, se asigna a este servicio el ala oeste del tercer piso, en donde funcionó solamente por tres meses, y cierra luego del suicidio de una paciente.
Reinaugurada el 1 de septiembre de 1969, fue el Doctor Hernán Higuero quien ocupó la Jefatura del Servicio luego de la jubilación del Doctor Mariano Gorriz.
La sala de Psiquiatría de La Caja de Seguro Social, fue la primera en un hospital general en nuestro país, que contaba además con un programa de psiquiatría de enlace, hospital diurno y un plan de residencia en psiquiatría.
El capítulo del Hospital Santo Tomás
Los orígenes del Hospital Santo Tomás datan de principios del siglo XVIII. El nombre le fue dado por el Rey Felipe V de Borbón, aunque un año antes Fray Juan Argüelles había fundado este hospicio para atender a las mujeres pobres del barrio de Santa Ana. El nombre de Santo Tomas de Villanueva se debió que abrió sus puertas el 22 de Septiembre de 1703, día de la fiesta de este santo.
En 1819, se inició la construcción de un nuevo edificio para el Hospital Santo Tomás en la Avenida B.
En diciembre de 1919, durante la presidencia de Belisario Porras se ordena la construcción del nuevo Hospital Santo Tomás y, casi cinco años después, el 1 de septiembre de 1924, un nuevo conjunto de edificios, construido en cinco hectáreas, fue inaugurado en la ubicación actual, en la avenida Balboa, destinado a dar atención y alivio a los enfermos de todas las clases sociales.
El también llamado Hospital del Pueblo, no permaneció ajeno a la necesidad de atender condiciones psiquiátricas y con miras a ofrecer alternativas a los enfermos mentales, se dan entonces los primeros pasos para la creación del futuro servicio de Psiquiatría del hospital.
Renombrados Psiquiatras formaron parte de los inicios del servicio de Psiquiatría del Hospital Santo Tomás, entre ellos el Doctor Luis Picard Ami, quien a finales de la década del 60, inicia la atención psiquiátrica en la consulta externa. Aún no se ofrecían los servicios de hospitalización.
Al final de 1960 habiendo ocurrido cambios en los valores de la sociedad, psiquiatras jóvenes, insatisfechos por la manera en que se llevaba a cabo la atención en salud mental en nuestro país, iniciaron importantes cambios que dieron como resultado el desarrollo de nuevos modelos de atención en psiquiatría.
El 21 de julio de 1971 se crea oficialmente la sala de psiquiatría del Hospital Santo Tomas, llamada desde entonces Sala 25.
Su edificio fue diseñado por la arquitecta Blanca Escala.
La apertura de la sala de psiquiatría del Hospital Santo Tomás fue opuesta por líderes médicos influyentes de esta institución, pero sus objeciones fueron disipadas por el Ministerio de Salud. En aquel entonces era difícil aceptar la presencia de una sala de psiquiatría dentro de un hospital general.
Esta fue la primera sala de psiquiatría de “puertas abiertas” dentro de un hospital general en América Latina. Inicialmente funcionó con personal que laboraba en el Hospital Psiquiátrico Nacional y además, se trasladaron seis pacientes de aquella institución a la nueva sala.
Entre el personal médico estaban La Doctora. Jean Delenze, el Doctor. Juan Kravcio, quien recientemente había culminado su formación como psiquiatra en el Hospital Psiquiátrico Nacional, el Licenciado Exley Reid como psicólogo clínico, la Licenciada Nubia de Flores en el área de trabajo social y la Enfermera Delfina de Jácome, formada como especialista en psiquiatría en Los Estados Unidos, y quien antes ocupara la posición de Jefa de Enfermeras del Hospital Psiquiátrico Nacional.
Inicialmente se ofrecieron los servicios de consulta externa y hospitalización con 12 camas de mujeres y 12 camas de varones, con una cama para aislamiento. El ingreso a la sala era voluntario y su estilo era ecléctico, y de puertas abiertas. Se crearon varios programas para atender necesidades específicas de los pacientes.
Otros psiquiatras tuvieron una participación destacada en la evolución del servicio de psiquiatría del Hospital Santo Tomas, el Doctor Ovidio de Leon, quién se incorpora a la institución en 1974, implementando novedosos conceptos para la época, como el programa de Intervención en crisis, Psiquiatría de enlace y la Clínica de Litio.
Igualmente el Doctor Jaime Arroyo hizo valiosos aportes al servicio de psiquiatría, por mucho tiempo presto atención a los pacientes oncológicos de Hospital Santo Tomas y posteriormente organizo el Servicio de Salud Mental del Instituto Oncológico Nacional.
Capítulo Instituto Nacional de Salud Mental
No hay muchos escritos referentes a las primeras etapas del hoy llamado Instituto Nacional de Salud Mental (INSAM) de la República de Panamá.
Abre sus puertas en 1933 como Retiro Matías Hernández, actuando como una solución a la necesidad de recibir a los enfermos mentales del Hospital de Colozal, hechos que ya hemos comentado en párrafos anteriores.
Para la década del 50 cambia su nombre a Hospital Psiquiátrico Nacional y en 2004 sufre una reorganización de sus servicios bajo el nuevo nombre de Instituto Nacional de Salud Mental.
Como Instituto especializado, su misión ha sido brindar atención hospitalaria a casos psiquiátricos agudos con dificultad en el diagnóstico y tratamiento. En la actualidad es un Centro de Estudios de Docencia e Investigación en Salud Mental en beneficio del paciente, la familia y la comunidad.
El Capítulo Hospital Regional de Azuero
El Hospital Anita Moreno empieza a funcionar administrativamente en marzo de 1972. El 22 de mayo de 1972 son trasladados los primeros 25 pacientes psiquiátricos oriundos de provincias centrales.
Hace 40 años, el Anita Moreno era un hospital de concentración para las provincias centrales, con una sala para mujeres, dos para hombres, y una capacidad de 100 camas cada una. En las décadas de los años 70, 80 y 90 prevaleció un modelo de atención custodial donde el hacinamiento era endémico.
Los tratamientos se basaban en la administración de psicofármacos, terapia electroconvulsica y terapia laboral. Después llegó la Declaración de Caracas (1990). Este instrumento de consenso internacional para la acción por la modernización del sector de la salud mental en las Américas caló hondo en varios países de América Latina y el Caribe.
La Declaración de Caracas y otras subsiguientes como la suscrita en Brasilia, llegaron acompañadas por informes internacionales de denuncia por la violación de los derechos humanos de los pacientes con enfermedades mentales.
Un estudio de Derechos Civiles y Humanos a personas con enfermedad mental describía así la situación del Anita Moreno de Panamá en 1997: “Deplorable estado de las infraestructuras y pobre calidad de atención de pacientes institucionalizados”.
La reestructuración psiquiátrica en Azuero, en el Hospital Anita Moreno, inició en 1995 con los apoyos de la OPS y del Instituto de Salud Mental Regio Emilia, de Italia.
Todavía en el 2004, una evaluación de la OPS sobre la calidad de atención en el Anita Moreno calificaba de “crítica” la situación en cuanto a la infraestructura y las condiciones de vida de los internos, con violación de los derechos humanos en enfermos internados, existencia de celdas y un exceso de camas hospitalarias.
En el año 2019 culminan trabajos de remodelación del Hospital, que se iniciaron varios años antes, ofreciendo nuevas y más modernas instalaciones para continuar brindando atención a todos los pacientes de la región de Azuero.
Capitulo del Consenso de Panamá
La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), con el co-auspicio del Gobierno de Panamá, convocó la Conferencia Regional de Salud Mental en la Ciudad de Panamá en octubre del 2010 con el propósito de llamar a los gobiernos y demás actores nacionales a: Impulsar la implementación de la Estrategia y plan de acción sobre salud mental mediante un proceso que debe adaptarse a las condiciones particulares de cada país para poder responder de manera apropiada a las necesidades actuales y futuras en materia de salud mental.
Fortalecer el modelo de atención comunitaria en salud mental en todos los países de la Región, de manera de asegurar la erradicación del sistema manicomial en la próxima década.
Reconocer como un objetivo esencial la protección de los derechos humanos de los usuarios de los servicios de salud mental, en particular su derecho a vivir de forma independiente y a ser incluidos en la comunidad.
Identificar en los escenarios nacionales los desafíos actuales y emergentes que demandan una respuesta apropiada por parte de los servicios de salud mental, en especial la problemática psicosocial de la niñez, la adolescencia, las mujeres, así como de los grupos poblacionales en situaciones especiales y de vulnerabilidad.
Incrementar la asignación de recursos a los programas y servicios de salud mental y lograr una equitativa y apropiada distribución de los mismos, en correspondencia con la carga creciente que representan los trastornos mentales y por el uso de sustancias, entendiendo que la inversión en salud mental significa una contribución a la salud y al bienestar en general, así como al desarrollo social y económico de los países.
¿Dónde estamos ahora?
Después de todo este recorrido histórico a través de la psiquiatría panameña, es justo que hablemos brevemente sobre la realidad actual.
Los servicios de salud mental hoy por hoy son accesibles a toda la población asegurada y no asegurada. La Caja de Seguro Social, El Hospital Santo Tomás, El Instituto Nacional de Salud Mental y El Hospital San Miguel Arcángel, además de todos los centros de salud y policlínicas del país, ofrecen atención de consulta externa y hospitalización a pacientes con condiciones psiquiátricas.
Mucho hemos avanzado en materia de atención en salud mental y aunque aún queda un camino por recorrer en miras a sensibilizar y educar a nuestra población y a las autoridades de salud, lo cierto es que en el horizonte vemos un futuro promisorio.
FUENTES:
– Desarrollo De La Salud Mental en Panamá
Historia y Actualidad
Serie de Salud Mental No. 1
– Dr. Ovidio De Leon
– Dr. Luis Picard-Ami
