
La fibromialgia es una enfermedad crónica del sistema nervioso central, caracterizada por presentar dolor musculoesquelético generalizado acompañado por fatiga y problemas de sueño, memoria y estado de ánimo. Los investigadores creen que la fibromialgia amplifica las sensaciones de dolor porque afecta el modo en que el cerebro y la médula espinal procesan las señales dolorosas y no dolorosas. Los síntomas a menudo comienzan después de un evento, como un traumatismo físico, cirugía, infección o estrés psicológico significativo. En otros casos, los síntomas se acumulan progresivamente con el tiempo, sin que exista un evento desencadenante. Los síntomas principales de la fibromialgia incluyen: • Dolor generalizado. El dolor asociado con la fibromialgia muchas veces se describe como un dolor leve, molesto y constante, que dura al menos tres meses. Para que se considere generalizado, debes sentir dolor en ambos lados del cuerpo, y por encima y por debajo de la cintura.
Fatiga
Las personas que padecen fibromialgia con frecuencia se despiertan cansadas, aunque a la vez manifiestan que duermen mucho. Con frecuencia, el sueño se interrumpe por el dolor, y muchos pacientes con fibromialgia tienen otros trastornos del sueño, como síndrome de las piernas inquietas y apnea del sueño. • Dificultades cognitivas. Un síntoma comúnmente llamado “fibroniebla” dificulta la capacidad de enfoque, atención y concentración mental. La fibromialgia a menudo coexiste con otras afecciones, como las siguientes:
- Síndrome de colon irritable
- Síndrome de fatiga crónica
- Migraña y otros tipos de dolores de cabeza
- Cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa
- Trastornos de la articulación temporomandibular
- Ansiedad
- Depresión
- Síndrome de taquicardia postural
SEPARANDO LOS MITOS Y LA REALIDAD DE LA FIBROMIALGIA
Conocer la realidad de la fibromialgia, y separarlo de mitos que se han creado, es primordial para tomar mejores decisiones para controlar la enfermedad.
LA INFORMACIÓN AL PACIENTE LA CLAVE Cuanto más informado y activo es el paciente, está en mejores condiciones para afrontar la enfermedad», dijo el Doctor Don L. Goldenberg, reumatólogo y profesor emérito de medicina y enfermería en la Universidad de Ciencias y de Salud en la Universidad de Oregon en Portland. «Realmente es muy necesario que tengan información médica sólida al alcance para poder gestionar la enfermedad y tener cierto control». Con ese espíritu, aquí se muestran 10 conceptos erróneos ampliamente difundidos sobre la fibromialgia, y en contrapartida la información que es real:
¿CUÁLES SON LOS MITOS DE LA FIBROMIALGIA MÁS EXTENDIDOS? MITO 1: TODO ESTÁ EN TU CABEZA Realidad: Para las personas que experimentan el dolor y otros síntomas asociados con la fibromialgia, el trastorno es demasiado real. La fibromialgia causa «dolor muscular crónico y generalizado». «Cuando la persona decide pedir ayuda, usualmente han pasado muchos meses o años» desde que comenzaron los síntomas. Muchos médicos, todavía no entienden o desconocen la enfermedad. La mayoría de los médicos piensan que si duele el codo, rodillas o hombros, la patología está directamente en esas áreas», dice. «En fibromialgia, eso no funciona. El dolor en realidad proviene del cerebro.
MITO 2: LA FIBROMIALGIA ES UN DIAGNÓSTICO ‘PARATODO’ Realidad: La fibromialgia tiene criterios diagnósticos específicos, desarrollados por el Colegio Americano de Reumatología (ACR). Muchas personas tienen la impresión de que la fibromialgia es un diagnóstico «generalizado» o de «recuperación» porque no existe una prueba única o síntomas concluyentes para diagnosticarla. En el examen físico poco se puede ver, y en las pruebas de laboratorio no arrojan resultados relevantes. Según la Academia Americana de Reumatologia, la fibromialgia se diagnostica en función de los siguientes factores:
- Múltiples áreas dolorosas del cuerpo (en ambos lados, arriba y debajo de la cintura)
- Síntomas que se suman, como fatiga, falta de sueño y dificultad para pensar o concentrarse.
- Síntomas que duran al menos tres meses.
- Ninguna otra causa aparente de estos síntomas.
MITO 3: LA FIBROMIALGIA SOLO AFECTA A LAS MUJERES Realidad: entre el 75 y el 90 por ciento de las personas diagnosticadas con el trastorno son mujeres, según la Asociación Nacional de Fibromialgia (NFA). La fibromialgia afecta a unos 10 millones de adultos en los Estados Unidos, dice la NFA, lo que significa que entre 1 millón y 2.5 millones de hombres en los Estados Unidos han sido diagnosticados con fibromialgia. Pero de acuerdo a los expertos, la incidencia real entre los hombres puede ser aún mayor, ya que el sesgo de género puede desempeñar un papel en la forma en que los médicos diagnostican la fibromialgia.
MITO 4: LA FIBROMIALGIA Y LA ARTRITIS SON LA MISMA ENFERMEDAD Realidad: la fibromialgia y la artritis tienen poco en común, aparte de las sensaciones de dolor y fatiga. A diferencia de la artritis, la fibromialgia no afecta a las articulaciones. Afecta los músculos y los tejidos blandos. Y a diferencia de la artritis y otros trastornos reumáticos (similares a la artritis), la fibromialgia no es una enfermedad caracterizada por inflamación. De hecho, los marcadores de inflamación tienden a ser normales. En fibromialgia el dolor no proviene de inflamación. El dolor en realidad proviene del cerebro, del sistema nervioso central.
MITO 5: SE NECESITA UNA DIETA ESPECIAL PARA LA FIBROMIALGIA Realidad: No se ha demostrado que una dieta específica reduzca los síntomas de la fibromialgia, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH). En cambio, simplemente debe centrarse en seguir una dieta sana y equilibrada que incluya granos integrales, fuentes de proteínas magras, productos lácteos bajos en grasa, frutas y verduras y mucha agua. También es una buena idea limitar su consumo de cafeína, azúcares refinados, alimentos fritos, carnes rojas, alimentos procesados y alcohol.
MITO 6: LOS TRATAMIENTOS COMPLEMENTARIOS Y ALTERNATIVOS CARECEN DE SENTIDO Realidad: las terapias meditativas del movimiento, como el tai chi, el yoga, parecen mejorar los síntomas de la fibromialgia, según una revisión publicada en enero de 2013 en la revista Rheumatology International. En este estudio, se observaron mejoras medidas en las áreas de interrupción del sueño, fatiga y depresión. Y en un estudio publicado en noviembre de 2017 en la misma revista, se descubrió que un masaje de tejido conectivo ayuda con el dolor, la fatiga y la interrupción del sueño en mujeres con fibromialgia.
MITO 7: DEBE EVITAR EL EJERCICIO Realidad: El ejercicio es el tratamiento más efectivo para la fibromialgia, según el Colegio Americano de Reumatologia. El ejercicio aeróbico, en particular, ha demostrado ser útil para reducir los síntomas de la fibromialgia. Esto incluye actividades como caminar, andar en bicicleta, nadar y hacer aeróbicos acuáticos. Se cree que el estiramiento y el entrenamiento de fuerza también son útiles para muchas personas. El entrenamiento de fuerza puede significar el uso de pesas, máquinas de ejercicio, bandas de ejercicio o su propio peso corporal para la resistencia. Si bien el ejercicio puede ser doloroso o difícil al principio si tiene fibromialgia, la actividad física regular puede ayudar a mejorar sus síntomas.
MITO 8: MUCHO MÁS QUE CANSADO Realidad: La fatiga en fibromialgia va mucho más allá de estar cansado. Goldenberg señala, la enfermedad causa «una tremenda cantidad de fatiga. La gente está muy agotada «. Si bien la fatiga es un síntoma de la fibromialgia, un artículo publicado en noviembre de 2013 en la revista Arthritis Research & Therapy concluye que no ocurre de forma aislada, sucede en el resto de enfermedades reumáticas. Además, la fatiga en la fibromialgia se entrelaza con otros síntomas, incluidos el dolor, el insomnio y los trastornos del estado de ánimo, y todos estos síntomas pueden interrelacionarse negativamente entre ellos.
MITO 9: TOMAR UNA PASTILLA HARÁ QUE DESAPAREZCAN LOS SÍNTOMAS DE LA FIBROMIALGIA Realidad: Los tratamientos farmacológicos no funcionan bien para muchas personas con fibromialgia. La verdad es que no hay medicamentos que funcionen en el manejo de los sintomas. Funcionan en quizás uno de cada tres o cuatro pacientes. El beneficio que se puede tener al tomar un medicamento indicado en el tratamiento de la fibromialgia, hará que los síntomas probablemente disminuyan, no desaparecerán. Probablemente también deba incorporar medidas de estilo de vida diferentes, ejercicio, reducción del estrés, buenos hábitos de sueño y posiblemente terapia cognitiva conductual (TCC) en el plan de tratamiento.
MITO 10: NO PUEDES HACER NADA Realidad: Si bien no existe una cura para la fibromialgia, y los medicamentos no funcionan para todos, todavía hay una amplia gama de opciones disponibles para el tratamiento. «Los enfoques no farmacológicos realmente funcionan tan bien, o tal vez incluso mejor», que los medicamentos para muchas personas con fibromialgia, señala expertos. Si su tratamiento actual no le brinda el alivio que necesita, trabaje con su médico para probar algo nuevo, ya sea ejercicio, medicamentos recetados, analgésicos de venta libre (OTC) o tratamientos alternativos, como masajes o movimientos meditativos.